sábado, 27 de julio de 2013

26 Julio

26  Julio
Curioso el tiempo aquí.  Hemos salido de casa con sol, después nos han pillado dos aguaceros y al final ha quedado una tarde-noche mágica, con sol sobre los edificios de piedra. Encantador.
Hemos pasado parte de la mañana en el Ocean Station, un centro comercial cerca de casa. Me ha venido bien porque he podido conectarme a itneret por primera vez en cuatro días y he podido subir los comentarios de los días anteriores y algunas fotos. He visto que también ha subido algún vídeo y por eso ha tardado bastante.
Nos hemos quedado sin libras y hemos tenido que ir al cajero del Santander a sacarlo. Nos ha dado unos billetes muy graciosos, que parecen del monopoli. En Escocia tienen su propio banco y hacen sus propios billetes.
Hemos ido a peguntar para ver el castillo que pone que es gratis. Pero que sorpresa, la sorpresa no es que se haya puesto a llover y hayamos visto a los novios e invitados mojándose ( soaked), sino que cuesta 16 libras entrar a ver el castillo y  alrededores. Ya me parecía a mi. Como era un poco tarde hemos sacado la entrada para el sábado y nos hemos ido.
Queríamos comer en un restaurante típico, pero solo dan comida hasta las 3, así que hemos entrado en un pizzaexpress. No ha estado mal, como la bebida aquí es muy cara hay que aprenderse las palabras mágicas cuando estás en un restaurante y te preguntan que vas a beber: ‘tape water’ o agua del grifo.
Después hemos visitado el Real Museo de Edimburgo, es un museo curioso, tienen muchas cosas dispuestas con un orden que sorprende. Nos han echado a las 5 y nos hemos ido a dar una vuelta, y como no hemos tomado un Caffe Late en nuestro Starbucks favorito, que nos está dando la vida aquí en Edimburg.
A las 6:30 nos hemos ido con free tour (  de gratis nada, pero ha valido la pena). Un escocés con su kilt nos ha contado unas historietas de Edimburg, de cuando vivian 200000 habitantes en casas de 12 pisos, 16 en cada habitación, las callejas de 1 metro, las fachadas terminaban por tocarse, y muchos edificios se hundían. Como lo contaba y con qué acento.
Después hemos ido a tomar unas pintas y de nuevo hemos tenido tema con Jaime, por no tener los dieciocho años. Nos las hemos tomado pero ya no lo volvemos a hacer, iremos al McDonals a tomarlas.

De vuelta a casa en el autobús de Lothian nº 10, que nos deja a la puerta. Este piso está genial, que a gusto se está cenando aquí, te sientes como en casa.

1 comentario: